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viernes, 24 de junio de 2011

ALMAS CONDENADAS ♣♣♣


                Un film menor de un Craven con el piloto automático.
                                       

DIRECTOR: WES CRAVEN.
INTÉRPRETES: MAX THERIOT, DENZEL WHITAKER, ZENA GREY, FRANK GRILLO, RAÚL ESPARZA.
GÉNERO: TERROR / EE. UU. / 2010  DURACIÓN: 107 MINUTOS.     
      


     
        Amigos lectores, estamos ante un film menor de uno de los grandes maestros del cine de terror, Wes Craven, que junto a David Cronenberg y John Carpenter forman un trío esencial para entender el cine de terror actual, y al que debemos títulos tan emblemáticos como La última casa a la izquierda, Las colinas tienen ojos, Pesadilla en Elm Street y Scream. ALMAS CONDENADAS, film fallido dedicado al público adolescente (teenagers, que dicen los yanquis), nos remite a todos los tópicos, clichés, recursos y convencionalismos del subgénero conocido por Slasher (ya saben, cine de cuchilladas), y que no aporta ninguna novedad, pero si uno no se toma demasiado en serio la cosa -su desfachatez y chapucería- puede resultar hasta simpático.  
                    

       La cinta narra la trágica historia de un padre de familia normal, Abel Plankov (Raúl Esparza), al que un trastorno de personalidad múltiple que creía superado ha vuelto para atenazarlo y convertirlo en un asesino en serie apodado “El Destripador”, que está sembrando de cadáveres la pequeña localidad de Riverton. Plankov es detenido por la policía cuando ya ha asesinado a su mujer y jura al agente Paterson (Frank Grillo), que regresará para ejecutar una cruel venganza. De camino al hospital provoca un accidente de la ambulancia donde es conducido y desaparece misteriosamente, convirtiéndose en una leyenda. 16 años más tarde, los siete niños que nacieron cuando Plankov desapareció empiezan a morir de forma cruel uno por uno. La chica más religiosa del grupo, Penélope (Zena Grey), hace correr la especie de que el matarife ha vuelto de entre los muertos para llevar a cabo su venganza, lo que lleva al joven Bug (Max Theriot), a descubrir que “ El Destripador” era en realidad su padre, y que él podría haber heredado su trastorno de personalidad múltiple.
                         
      
      Para qué engañarnos, ALMAS CONDENADAS es una película con unas tremendas lagunas en el guión que inciden de manera anómala en una historia llena de agujeros e incoherencias que, mucho me temo, tenía (y digo bien , tenía), como objetivo crear una saga con un nuevo mito del terror. Y es que debido al fracaso en la taquilla estadounidense y las malas críticas, no creemos que el viejo Wes tenga ninguna intención de seguir abonando tan pobre cosecha. El invento tiene un comienzo sugerente aunque nada original, con un primer cuarto de hora en donde el expectante espectador sigue con cierto interés un prólogo en el que Craven demuestra su oficio y buen pulso. Todo se va al carajo con ese salto temporal de 16 años que va a convertir la función en un mediocre y tosco slasher en el que ni siquiera el planteamiento de los asesinatos tiene demasiado interés. De modo que el estilo brusco de este artesanal carnicero logra que este batiburrillo se vea con la misma monotonía que una producción televisiva de la MTV. 
                                  

      No es la peor película de Craven (ese dudoso honor se lo lleva aquél pufo titulado La Maldición, 2004), pero ¿en verdad Craven –con su experiencia- no encontró ningún modo de hacer más atractivo el desarrollo de este artefacto? El tipo cree que le basta con el nombre, cuando en verdad tiene sobradamente demostrado que no es así, de ahí que muchos de sus trabajos hayan sido un rotundo fracaso. En este intento de actualización del clásico slasher (y van…), lleno de giros artificiosos para intentar desviar la mira del sospechoso, en el que abundan personajes estereotipados hasta el absurdo y en donde ni siquiera cuela ese soterrado discurso sobre la condición humana y el aprendizaje en la adolescencia, podremos observar que el psicópata de turno no tiene el más mínimo carisma, y sus insípidas apariciones resultan grotescas si las comparamos con los más notables iconos del american gothic. Con un insoportable tufo amateur, de ALMAS CONDENADAS, salvamos la fotografía de Petra Korner que confiere al film una atmósfera áspera que en su conversión en 3D tiene un efecto inquietante; el prólogo, que hace abrigar un espejismo que desaparece demasiado pronto, y los originales créditos finales. La apatía autómata de un Craven con el piloto automático, nos aboca a un final que fusiona las dos hipótesis sobre quién es el asesino, pero el juego había terminado mucho antes, exactamente a los 15 minutos.    

sábado, 26 de marzo de 2011

SUCKER PUNCH ♣♣♣


Las chicas son guerreras




DIRECTOR: ZACK SNYDER.
INTÉRPRETES: EMILY BROWNING, JENA MALONE, VANESSA HUDGENS, JAMIE CHUNG, ABBIE CORNISH, OSCAR ISAAC, SCOTT GLENN.
GÉNERO: FANTÁSTICO / EE. UU. / 2010  DURACIÓN: 108 MINUTOS.  
  
       El anterior film de Zack Snyder, Ga´Hoole: La leyenda de los guardianes (2010), supuso para este cronista una decepción importante, pero partiendo de que hasta el mejor escribiente echa un borrón, de nuevo vuelve por sus fueros para presentarnos esta fantasía de acción épica en la que demuestra que aquel joven cineasta que nos ilusionó con el potente remake del original de George A. Romero, Amanecer de los muertos (2004); la musculosa adaptación de la novela gráfica de Frank Miller, 300 (2008), y que se atrevió a trasladar a la pantalla grande los inadaptables cómics de Alan Moore para configurar la magnífica, visceral e incomprendida Watchmen (2009), va recobrando su buen pulso para deleitarnos con su estilo magnético y su excepcional talento visual.


       Ambientada en los años 50, SUCKER PUNCH sigue el dramático itinerario de una joven, Babydoll (Emily Browning), que es encerrada contra su voluntad en un siniestro hospital psiquiátrico por su malvado padrastro para que le practiquen una lobotomía. Decidida a sobrevivir se refugia en su imaginación construyendo un mundo paralelo que le permite escapar de su oscura realidad. Sin limitaciones de tiempo y espacio, tiene la libertad para ir donde su mente la lleve, y sus increíbles aventuras borran la línea entre lo real y lo imaginario. En su afán por escapar en busca de la libertad, Babydoll anima a otras compañeras del manicomio; la decidida Rocket (Jena Mlone); la astuta Blondie (Vanessa Hudgens); la implacablemente leal Amber (Jamie Chung); y la reacia Sweet Pea (Abbie Cornish), a escapar de su terrible destino a manos de sus captores: el corrupto y letal Blue Jones (Oscar Isaac), la pérfida Madame Vera Gorski (Carla Gugino) y el misterioso High Roller (John Hamm). Juntas deben robar cinco objetos antes de que Babydoll sea violada por Blue y se dispondrán a entablar un combate contra todo, desde samuráis a serpientes; con todo un arsenal virtual a su disposición. Una misión peligrosa en la que deben tener claro lo qué están dispuestas a sacrificar para permanecer vivas, pero con la ayuda de un hábil instructor de artes marciales, El Hombre Sabio (Scott Glenn), su increíble viaje –si lo consiguen- las liberará.

       Basada en una historia del propio Zack Snyder y un guión coescrito junto a Steve Shibuya, SUCKER PUNCH (en términos pugilísticos “golpe que se propina al adversario cuando se encuentra distraído”), se eleva como un artefacto entretenido con el que sus responsables deslumbran al espectador desplegando unos efectos visuales de última generación, subvirtiendo así las claves de la fábula fantástica clásica y prolongando la propuesta hacia paraísos e infiernos en donde con las nuevas tecnologías todo es posible. Y aunque en este puzle multireferencial de estética steampunk que mezcla el subgénero de las películas de fugas carcelarias y los cuentos de hadas con la herencia del manga y el anime, la influencia de cómics como Heavy Metal con la escenografía y el fetichismo del burlesque a lo Moulin Rouge y pautas narrativas cercanas a los juegos de plataformas, está pergeñado desde parámetros delirantes y psicotrópicos, sibilinamente se desliza un mensaje alegórico sobre el poder debelador de la sexualidad femenina ante el acoso misógino a lo largo de una historia que se diluye en sus propios excesos estéticos.



Estamos ante una rareza hipnótica que en demasiados momentos se muestra reiterativa, víctima de un guión algo desmadejado y de una historia que, como queda apuntado, es un modelo perfecto de pastiche referencial. Lo mejor de la función es sin duda el extraordinario lirismo de ese prólogo reflexivo y emocional que nos introduce en las dramáticas desventuras de la frágil y bella protagonista, introducción filmada a cámara lenta con un barroquismo pesadillesco. Punto de fuga para el desarrollo de esa especie de juego de rol que acontece después, en donde nuestras jóvenes y atractivas amazonas viajarán en el tiempo para batallar en guerras y luchar contra orcos, zombies nazis, dragones y robots intergalácticos con el fin de escapar del manicomio y de las garras de sus guardianes. En definitiva, un encadenado de videoclips prodigiosamente diseñados y endiabladamente acelerados en donde los cinco objetos sólo son un macguffin para hilar el relato. SUCKER PUNCH no es una gran película y ni mucho menos una propuesta original, pero hay algo en ella que te absorbe e imanta; será su atrevimiento, su deslumbrante universo visual o el mensaje libertario que fluye del subconsciente de su emblemática protagonista. En fin, una divertida fábula de realidades paralelas que deleitará a los jóvenes que han crecido en la cultura de los videojuegos, los videoclips y el lenguaje publicitario… y a todos aquellos que piensan que la magia del cine consiste en una “chica y una pistola”: paguen su entrada y tendrán sobredosis.   





   

lunes, 7 de marzo de 2011

CAMBIO DE PLANES: LA PELI YA NO VERSARÁ DE ZOMBIES

A habido una serie de modificaciones en la propuesta de la peli que se tenía pensado filmar en verano.
La sinopsis principal iba a ser, en principio, de zombies pero puesto que no disponemos de medios necesarios, ahora irá de un estilo a la peli 300 de Zack Snyder.


Probablemente se ruede en Gargáligas y/o alrededores. Toda la gente interesada de la comarca deje sus dudas en forma de comentario.

SECUESTRADOS ♣♣♣♣


                          Es española, es excelente y da mucho miedo

DIRECTOR: MIGUEL ÁNGEL VIVAS.
INTÉRPRETES: FERNANDO CAYO, MANUELA VELLÉS, ANA WAGENER, GUILLERMO BARRIENTOS, DRITAN BIBA, MATIJIN KUIPER.
GÉNERO: TERROR / ESPAÑA / 2010  DURACIÓN: 85 MINUTOS.  
  
       Aunque se trate de una perogrullada, voy a insistir sobre una cuestión que seguro resulta más preocupante para todos aquellos que viven en una tranquila y lujosa zona residencial rodeados de las más sofisticadas medidas de seguridad: créanme, a la hora de la verdad todas esas costosas medidas resultan dolorosamente inútiles, pregunten a José Luís Moreno. Es duro reconocerlo, pero el hogar, el lugar más sagrado que como individuos tenemos para expresar íntimamente nuestra libertad individual/emocional, puede ser en cualquier momento profanado sin que podamos hacer nada para evitarlo. Esa verdad está ahí afuera, y SECUESTRADOS demuestra que la simple rotura de un cristal basta para que se desate la peor de las pesadillas de una forma automática y brutal. El sevillano Miguel Ángel Vivas (Reflejos, 2003), se sirve de algo tan de moda como el temible secuestro exprés (que consiste en retener a los inquilinos en su propiedad y amenazarlos hasta conseguir el máximo dinero posible en pocas horas), para componer toda una sinfonía hiperrealista del horror con tan sólo doce planos-secuencia.

  La trama de este magnífico film se desarrolla más o menos así: El acomodado matrimonio formado por Jaime (Fernando Cayo) y Marta (Ana Wagener), se traslada con su hija Isabel, (Manuela Vellés), a una lujosa urbanización a las afueras de Madrid. La mudanza ha sido agotadora y celebran el traslado con una cena familiar y descorchando una botella de champán. Es entonces cuando, de repente, irrumpen en el nuevo hogar tres encapuchados albaneses que, desarrollando una violencia bestial, retienen a los miembros de la familia. Mientras el líder de los asaltantes sale con el padre y con todas las tarjetas de crédito y las claves de las del resto de la familia en busca de un cajero automático, las dos mujeres quedan secuestradas en su misma casa por los otros dos encapuchados. La tensión irá in crescendo hasta estallar en una explosión de violencia atroz.

      Miguel Ángel Vivas nos regala una obra de culto instantánea, de una violencia extasiante, seca, extrema y sin florituras, y como siempre habrá quien le acuse de desplegar una violencia gratuita, yo me seguiré preguntando ¿qué tipo de violencia no lo es? Lo importante es que derrocha verosimilitud reflejando una realidad tristemente cotidiana en nuestro país, a la cabeza de Europa en cuanto a número de asaltos violentos, y donde más allá de la incapacidad de nuestra sociedad para procesar esa tragedia mayestática tan reconocible (el escenario se convierte en un tablero infernal en el que seres racionales utilizan la palabra en un intento inútil para ganar la partida a otros seres que sólo se mueven por instintos), el film encuentra su mayor virtud en su feroz naturalismo, en los efluvios orgánicos, la fisicidad y cercanía del drama. Esa casa que actúa como un personaje más y en donde la tensión se puede cortar con un cuchillo, salpicándonos de lágrimas, sudor y sangre, electrizando nuestros tímpanos con gritos desgarradores, respirando el hálito de la desesperación y el sadismo en un hogar convertido ya en una brutal coreografía del pánico no apta para un público sensible. Lo logra gracias a las impecables actuaciones de un elenco en estado de gracia ante el complicado reto de unas secuencias extraordinariamente dilatadas.
     
      Precedida de referencias tan significativas como De repente (Lewis Allen, 1954), 37 horas desesperadas (Michael Cimino, 1990), La habitación del pánico (David Fincher, 2002), Los Extraños (Bryan Bertino, 2008), y sobre todo Funny Games (Michael Haneke, 1997), una propuesta, en todo caso, más intelectual y mucho menos visceral que esta orgía arrebatadora en que se convierte SECUESTRADOS, el cineasta andaluz otorga coherencia a la trama con un contundente prólogo sobre un hecho real que sitúa la acción en el alarmante contexto histórico en que nos encontramos. No escatima en recursos técnicos con esa cámara que a modo de ojo de cíclope no pierde detalle y sigue la acción de forma obsesiva, o esa pantalla dividida que nos muestra dos situaciones diferentes que tienen lugar al mismo tiempo y que se desarrollan en el mismo lugar. En fin, una dirección enérgica, un espléndido guión, un poderoso empaque visual, excelentes interpretaciones, una historia estremecedora narrada sin concesiones ni metáforas ni análisis sociales ni piedad con una platea que intenta combatir íntimamente el miedo repitiendo: “es sólo una película, es sólo una película, es sólo una película… ”

viernes, 28 de enero de 2011

LAS 10 MEJORES PELÍCULAS DE 2010


       
        Sin ánimo de ser exhaustivo ni mucho menos sentar cátedra, cada año, por estas fechas, este cronista realiza su lista de las mejores películas del año recién expirado. Un listado que me es requerido por diversos medios en la red y que ahora tengo el gusto de dar a conocer a mis fieles lectores en nuestro semanario. Insisto, sin voluntad científica porque los criterios son lógicamente muy personales y mi opinión como crítico absolutamente subjetiva, sobre todo en un año, 2010, durante el cual he podido asistir al estreno de dos docenas de buenas películas que me han emocionado, entretenido, atrapado y alejado un buen número de horas de una realidad cada vez más asquerosa, para la que no hay más salida que la vida de eremita, la locura, el suicidio o el cine. Ya saben cuál es mi elección. François Truffaut decía que en su país todo el mundo tenía dos trabajos: su trabajo y el de crítico de cine, pues ahí va mi listado que, compartido o no, nace de mi vocación en ese fantástico e inútil segundo empleo. 

       1-TOY STORY 3: Sin comentarios. El film de animación más taquillero de la historia que bajo el paraguas de la maravillosa Pixar y la dirección de Lee Unkrich se eleva como la mejor entrega de la saga. Una obra maestra conmovedora que convierte unos juguetes viejos en todo un corpus sensorial cargado de inteligencia y humanidad. Una película de niños para adultos o una película de adultos para niños.

       2-UN PROFETA: Magistral y sobrecogedor drama carcelario que supone la consagración definitiva del director Jacques Audiard. Un film intenso, complejo, lleno de aristas y matices que debe marcar un punto de inflexión en la filmografía de un cineasta despojado ya de las vanas argucias intelectuales que parecían encorsetar su libertad tras la cámara. La mejor película europea del año.

       3-BURIED (ENTERRADO): El segundo largometraje del director gallego Rodrigo Cortés resultó un virtuoso ejercicio de estilo tan estremecedor que no concedió opción alguna a los recursos facilones. La película esconde una velada crítica a la situación de Irak, la falta de escrúpulos de las grandes corporaciones y a la misma sociedad del bienestar, y al mismo tiempo supone un entretenimiento de máxima tensión en donde la situación límite que vive nuestro protagonista –un excelente Ryan Reynolds- se desarrolla a través de una progresión angustiosa y brutal. Su demoledor final partió en mil pedazos el corazón de este cronista.

       4-ORIGEN: El nuevo film del siempre interesante Christopher Nolan se presenta como un pasaje al misterio irresoluto de la mente, una experiencia íntima sobrecogedora que funciona a varios niveles y que abre puertas hacia pasadizos inextricables en donde la razón y la lógica vagan sin sentido, moldeando cosmos paralelos ocultos en lo más profundo del subconsciente, universos alternativos ingrávidos que se funden y confunden dejando a la audiencia turbada y en permanente estado de levitación.

       5-VINCERE: La última película firmada por el veterano director italiano Marco Belocchio se ocupa de una de las páginas más oscuras de la biografía de Benito Mussolini: su matrimonio secreto con Ida Dalser, con la que tuvo un hijo, de la que se aprovechó económicamente y a la que, posteriormente, cuando Mussolini dejó atrás al ferviente socialista para abrazar la causa del fascismo, repudió y encerró en un hospital psiquiátrico. Unas interpretaciones sublimes de Filippo Timi y Giovanna Mezzogiorno para construir una obra magistral y de cierto tono operístico que nos deja un sabor amargo, y que lejos de coartadas morales indaga en las entrañas de un ser tan complejo como repugnante.

       6-ANIMAL KINGDOM: Aterradora ópera prima del australiano David Michôd, un drama absolutamente atmosférico y de connotaciones criminales ambientado en un suburbio de Melbourne que nos muestra el proceso de desintegración de una familia de delincuentes acosada por la policía. Este thriller trágico y de resonancias telúricas se alzó con todo merecimiento con el premio del jurado en el pasado Festival de Sundance.

       7-LA RED SOCIAL: Sin llegar a la absoluta maestría de Zodiac, el genial David Fincher se ocupa del proceso de creación de Facebook y del litigio entre su terna de inspiradores y creadores, con Mark Zuckerberg a la cabeza. A priori el tema no me interesaba mucho, pero como era de esperar Fincher se detiene más en radiografiar la compleja y ambigua moral de un personaje tocado por una trágica soledad y marcado por un desengaño amoroso, así como de la historia de traiciones, engaños y venganzas que definitivamente pusieron cerco a su amistad. No tengo duda: Zodiac, El curioso caso de Benjamin Button, Se7ven y El Club la Lucha son superiores, pero la peli está entre las favoritas en la próxima edición ce los Oscar, y no nos engañemos, nadie hubiera podido rodar mejor que él esta fábula sobre la clásica naturaleza empresarial americana.                  

       8-SHUTTER ISLAND: Pequeña joya de culto firmada por un Martin Scorsese en plena forma y que se eleva como una rara avis dentro de su filmografía. Un thriller psicológico y kafkiano de estética pulp y resonancias al cine negro de serie B de los años 40 y 50. Apoyándose en un soberbio reparto –con su nuevo actor fetiche, Leonardo DiCaprio, a la cabeza-, un montaje ágil y una dirección de actores impecable, Marty bucea por la psique humana desde parámetros visuales y narrativos clásicos, obligando a caminar a su protagonista por el filo de la navaja con la escalofriante sensación de abocarle a la locura, demostrando una vez más su debilidad por las personalidades escindidas y los estados alterados del alma.


         9-THE FIGHTER: Nueva introspección sobre las miserias y grandeza del boxeo, sin duda el deporte más cinematográfico. El film narra la historia real de Dicky Eklund (un soberbio y delgadísimo Christian Bale entregando la mejor interpretación de su carrera), un boxeador que le llegó a disputar el título al mismísimo Sugar Ray Leonard para después verse envuelto en una explosiva mezcla de delincuencia y drogas, y que ahora se encarga de entrenar a su hermano, Mickey Ward (un notable Mark Wahlberg) con la intención de hacerle campeón del mundo. David O. Russell dirige con buen pulso un drama sobre el abismo de las drogas, la influencia –a veces corrosiva- de la familia, el afán de superación y la incansable persecución de un sueño. Atención a las secuencias de combates, rodadas de forma muy realista.

       10-VALOR DE LEY: Potente revisión del clásico dirigido en 1969 por Henry Hathaway y basado en la novela de Charles Portis que narra cómo un veterano Marshall (Jeff Bridges) y un ranger de Texas (Matt Damon) deciden ayudar a una adolescente, (Hailee Stenfield) a encontrar al asesino (Josh Brolin) de su padre. Subrayada queda la altura de un elenco para un film que aunque queda lejos de la excelencia demostrada en su obra maestra, Fargo, sirve a los hermanos Coen para rastrear las esencias del western en un nuevo ejercicio de estilo. Sin las explosiones viscerales de violencia y la trascendencia de otras obras suyas, el resultado es mucho más jugoso y atractivo que el original. Una maravilla como los Coen diseñan el plano general en esa magistral secuencia en la que tras el disparo del ranger desde muy lejos y unos inquietantes segundos de espera, nadie sabe si el jinete, impasible, ha sido o no alcanzado.

jueves, 20 de enero de 2011

ANIMAL KINGDOM ♣♣♣♣


                                Por películas como esta amo el cine.

ANIMAL KINGDOM êêêê
DIRECTOR: DAVID MICHÔD.
INTÉRPRETES: JAMES FRECHEVILLE, BEN MENDELSOHN, JACKIE WEAVER, GUY PEARCE, LUKE FORD, JOEL EDGERTON, SULLIVAN STAPLETON.
GÉNERO: THRILLER / AUSTRALIA / 2010 DURACIÓN: 112 MINUTOS.   
       Película solo recomendada para paladares exquisitos y cinéfilos exigentes, ANIMAL KINGDOM es una de esas rara avis que le hacen a uno creer que entre las nuevas generaciones no está todo perdido. Aterradora ópera prima del australiano David Michôd -un tipo al que a partir de ahora hay que seguir el rastro porque seguramente le lloverán las ofertas– y ganadora del Premio al Mejor Film Internacional en el Festival de Sundance, nos encontramos ante un drama absolutamente atmosférico y de connotaciones criminales ambientado en los suburbios de Melbourne que nos muestra el proceso de desintegración de una familia de delincuentes acosada por la policía. El director debutante no se recrea en la violencia (que salvo en el escalofriante asesinato de la novia de J siempre es mostrada de forma seca y fulminante) ni le interesa contar una historia de buenos y malos o de policías y ladrones, Michôd explora el lado oscuro de la naturaleza humana recreando un microcosmos gélido donde las leyes se rigen por otros códigos: ritos codificados entre diferentes jaurías, manadas enfrentadas en una espeluznante lucha sin cuartel donde la lealtad y la traición son parte de un jeroglífico irresoluble del que nadie puede salir indemne.



       La película narra la desgraciada historia de un adolescente, Joshua “J” Cody (James Frecheville), que tras la muerte por sobredosis de su madre, se ve obligado a trasladarse a la casa de su abuela, Janine “Smurf” Cody (Jackie Weaver), que vive en  una  zona  suburbial de Melbourne con sus tres hijos varones. Andrew “Pope” Cody (James Mendelsohn), Darren (Luke Ford) y Craig (Sullivan Stapleton), todos ellos entregados a una vida delictiva y a los que la policía ha puesto cerco de manera asfixiante. Inevitablemente, el joven acabará mezclado en los turbios asuntos de su familia, sobre todo tras el asesinato por parte de la policía de Baz Brown (Joel Edgerton), con quien comparten negocios criminales y cuya muerte será vengada con el asesinato a sangre fría de dos agentes. La escalada de violencia no parece extinguirse, y es en esa coyuntura que aparece la figura del sargento Leckie (Guy Pearce), quien se acerca al joven Joshua tratando de ponerle a salvo y, de paso, conseguir su colaboración para detener a la banda.

       Un magnífico libreto que desarrolla una línea de diálogos parcos y concisos en el mismo tono cadencioso de todo el film, parece preparar al espectador para viscerales explosiones de violencia. El susurro de la voice over del joven protagonista, las imágenes en ralentí, los sinuosos-deslizantes movimientos de cámara captan el pálpito de la tensión de manera fantasmagórica, mostrando de forma cruda y realista la destrucción de las fronteras morales en un escenario espectral donde la ciudad apenas muestra paisaje humano a plena luz del día, y donde el trío de hermanos se muestran como bestias acorraladas atisbando en el horizonte el fatal game over en la partida final de sus vidas. Es esa fascinante, hipnótica, vaporosa atonía lo que confiere al film una pátina insana, enfermiza, una negrura cargada de desencanto y existencialismo. J vive entre alimañas debatiéndose entre el amor a su novia (única salida a la encrucijada de su sórdida existencia) y la lealtad a su disfuncional familia, un brutal proceso de maduración en el que debe tratar de asimilar el sufrimiento, controlar el miedo y buscar soluciones.

       ANIMAL KINGDOM se eleva como una sobria, poderosa, conmovedora película repleta de memorables interpretaciones: la besucona, implacable Jackie Weaver modulando la voz, verdadera amenaza en la sombra; un espléndido Guy Pearce dando oxígeno a un policía de buenas intenciones en una jungla de colmillos afilados; Ben Mendelsohn en la piel del feroz psicópata tío Pope, un duro misógino que llevará a cabo la acción más atroz y repugnante del film. El enfrentamiento de esta familia de sociópatas indeseables y mezquinos con una policía de métodos poco ortodoxos y muy cuestionables, le sirve a Michôd para armar un thriller trágico y de resonancias telúricas. Un espacio alienante y desolador que a modo del salvaje Oeste ve rota su imposible armonía con insoportable brusquedad. Pues, si desde la primera escena se aprecia una total falta de emoción (ese cuadro sobrecogedor de la madre muerta en el sofá mientras el chico, resignado, mira absorto la tele), el espectador será testigo de la insondable soledad del chico (la escasa capacidad expresiva del personaje hace más patente su hastío y desesperación), instalado en una jaula de fieras salvajes recelosas de su falta de compromiso y aislamiento, hasta llegar a un desenlace que llegamos a sentir como necesario: un fogonazo que salpica las paredes de sangre y abre la puerta a la libertad. Un film magnífico pergeñado por un auténtico alquimista.