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viernes, 24 de junio de 2011

ALMAS CONDENADAS ♣♣♣


                Un film menor de un Craven con el piloto automático.
                                       

DIRECTOR: WES CRAVEN.
INTÉRPRETES: MAX THERIOT, DENZEL WHITAKER, ZENA GREY, FRANK GRILLO, RAÚL ESPARZA.
GÉNERO: TERROR / EE. UU. / 2010  DURACIÓN: 107 MINUTOS.     
      


     
        Amigos lectores, estamos ante un film menor de uno de los grandes maestros del cine de terror, Wes Craven, que junto a David Cronenberg y John Carpenter forman un trío esencial para entender el cine de terror actual, y al que debemos títulos tan emblemáticos como La última casa a la izquierda, Las colinas tienen ojos, Pesadilla en Elm Street y Scream. ALMAS CONDENADAS, film fallido dedicado al público adolescente (teenagers, que dicen los yanquis), nos remite a todos los tópicos, clichés, recursos y convencionalismos del subgénero conocido por Slasher (ya saben, cine de cuchilladas), y que no aporta ninguna novedad, pero si uno no se toma demasiado en serio la cosa -su desfachatez y chapucería- puede resultar hasta simpático.  
                    

       La cinta narra la trágica historia de un padre de familia normal, Abel Plankov (Raúl Esparza), al que un trastorno de personalidad múltiple que creía superado ha vuelto para atenazarlo y convertirlo en un asesino en serie apodado “El Destripador”, que está sembrando de cadáveres la pequeña localidad de Riverton. Plankov es detenido por la policía cuando ya ha asesinado a su mujer y jura al agente Paterson (Frank Grillo), que regresará para ejecutar una cruel venganza. De camino al hospital provoca un accidente de la ambulancia donde es conducido y desaparece misteriosamente, convirtiéndose en una leyenda. 16 años más tarde, los siete niños que nacieron cuando Plankov desapareció empiezan a morir de forma cruel uno por uno. La chica más religiosa del grupo, Penélope (Zena Grey), hace correr la especie de que el matarife ha vuelto de entre los muertos para llevar a cabo su venganza, lo que lleva al joven Bug (Max Theriot), a descubrir que “ El Destripador” era en realidad su padre, y que él podría haber heredado su trastorno de personalidad múltiple.
                         
      
      Para qué engañarnos, ALMAS CONDENADAS es una película con unas tremendas lagunas en el guión que inciden de manera anómala en una historia llena de agujeros e incoherencias que, mucho me temo, tenía (y digo bien , tenía), como objetivo crear una saga con un nuevo mito del terror. Y es que debido al fracaso en la taquilla estadounidense y las malas críticas, no creemos que el viejo Wes tenga ninguna intención de seguir abonando tan pobre cosecha. El invento tiene un comienzo sugerente aunque nada original, con un primer cuarto de hora en donde el expectante espectador sigue con cierto interés un prólogo en el que Craven demuestra su oficio y buen pulso. Todo se va al carajo con ese salto temporal de 16 años que va a convertir la función en un mediocre y tosco slasher en el que ni siquiera el planteamiento de los asesinatos tiene demasiado interés. De modo que el estilo brusco de este artesanal carnicero logra que este batiburrillo se vea con la misma monotonía que una producción televisiva de la MTV. 
                                  

      No es la peor película de Craven (ese dudoso honor se lo lleva aquél pufo titulado La Maldición, 2004), pero ¿en verdad Craven –con su experiencia- no encontró ningún modo de hacer más atractivo el desarrollo de este artefacto? El tipo cree que le basta con el nombre, cuando en verdad tiene sobradamente demostrado que no es así, de ahí que muchos de sus trabajos hayan sido un rotundo fracaso. En este intento de actualización del clásico slasher (y van…), lleno de giros artificiosos para intentar desviar la mira del sospechoso, en el que abundan personajes estereotipados hasta el absurdo y en donde ni siquiera cuela ese soterrado discurso sobre la condición humana y el aprendizaje en la adolescencia, podremos observar que el psicópata de turno no tiene el más mínimo carisma, y sus insípidas apariciones resultan grotescas si las comparamos con los más notables iconos del american gothic. Con un insoportable tufo amateur, de ALMAS CONDENADAS, salvamos la fotografía de Petra Korner que confiere al film una atmósfera áspera que en su conversión en 3D tiene un efecto inquietante; el prólogo, que hace abrigar un espejismo que desaparece demasiado pronto, y los originales créditos finales. La apatía autómata de un Craven con el piloto automático, nos aboca a un final que fusiona las dos hipótesis sobre quién es el asesino, pero el juego había terminado mucho antes, exactamente a los 15 minutos.